El baremo de méritos en las oposiciones de Andalucía: cómo sumar puntos mientras estudias

Julio 2026 · 6 min de lectura

Cada semana me escribe alguna opositora con la misma angustia: «Macu, no tengo experiencia ni cursos… ¿parto con desventaja?». Mi respuesta casi siempre es la misma: tranquila. El baremo de méritos importa, pero bastante menos de lo que parece desde fuera, y buena parte de lo que se puede sumar sin haber pisado un colegio público cabe perfectamente en tu año de preparación. Aquí te explico cuánto pesa de verdad la fase de concurso, cómo se organiza el baremo andaluz y dónde conviene poner cada hora.

¿Cuánto pesa el concurso en la nota final?

El acceso al cuerpo de maestros/as es un concurso-oposición regulado por el Real Decreto 276/2007: una fase de oposición (las dos pruebas), una fase de concurso (tus méritos) y una fase de prácticas. La última convocatoria andaluza con maestros/as, la Orden de 21 de febrero de 2025 (BOJA núm. 38), aplica la regla general: la nota global pondera dos tercios la fase de oposición y un tercio la fase de concurso, y en el concurso no se pueden superar los 10 puntos.

Traducido a números de andar por casa: de los 10 puntos de la nota global, la oposición aporta hasta 6,67 y el concurso hasta 3,33. Cada punto de baremo vale, por tanto, un tercio de punto en la nota final. Y hay un detalle que lo cambia todo: los méritos solo se valoran a quien ha superado la fase de oposición —al menos un 5 de media, habiendo aprobado las dos pruebas—. Sin ese aprobado, tu carpeta de cursos ni siquiera se abre.

💡 El baremo suma, pero no salva: solo cuenta si apruebas la oposición, y el baremo entero al máximo equivale a 3,33 puntos de la nota global. La plaza se gana en el examen; los méritos la rematan.

Los tres bloques del baremo andaluz

El baremo se publica como Anexo II de cada convocatoria. Hasta que salga la orden de la próxima convocatoria, la referencia que manejamos es el de la Orden de 21 de febrero de 2025, organizado en tres bloques que en conjunto nunca pueden pasar de 10 puntos:

  • Experiencia docente previa — hasta 5 puntos. En el baremo de 2025 se valoraba con 1 punto cada año en la misma especialidad en centros públicos, 0,5 por año en otras especialidades de centros públicos o en centros privados/concertados del mismo nivel y 0,25 en distinto nivel, con un tope de 5 años valorables.
  • Formación académica — hasta 5 puntos. En el baremo de 2025, la nota media del expediente puntuaba hasta 1,5 puntos por tramos; el doctorado, el máster oficial y otra titulación universitaria sumaban 1 punto cada uno, y los certificados de idiomas C1/C2, 0,5 puntos.
  • Otros méritos — hasta 2 puntos. En el baremo de 2025 se valoraban 0,2 puntos por cada 30 horas de formación permanente homologada relacionada con la especialidad o con la didáctica (acumulándose los cursos de al menos 20 horas), y 0,2 por curso académico de participación en grupos de trabajo o proyectos de innovación, 0,5 si se coordinan.

Un matiz que conviene tener presente desde ya: según la convocatoria de 2025, los méritos deben estar conseguidos en la fecha en que termina el plazo de solicitudes y solo se valoran los que se aleguen al presentarla.

Qué puedes sumar este año aunque partas de cero

La experiencia docente no se fabrica: llega trabajando, normalmente a través de las bolsas de interinidades. Ten en cuenta que para la bolsa andaluza de AL, según la Orden de 10 de junio de 2020, sí se exige la mención o especialidad de Audición y Lenguaje, a diferencia de la oposición. Si andas con dudas de titulaciones, te lo cuento entero en los requisitos para presentarte a AL en Andalucía.

Lo que sí depende de ti desde ya es la formación permanente: cursos homologados de administraciones educativas, universidades o entidades reconocidas, relacionados con la especialidad, la didáctica o las TIC. Mi consejo es que los coloques en las semanas valle del curso —después de un simulacro, en Navidad, en pleno agosto— y nunca en tus horas buenas de estudio. Son méritos de bajo coste si los dosificas, y una trampa si los amontonas.

La formación académica, en gran parte, ya la tienes: tu expediente puntúa solo, sin esfuerzo añadido, y si guardas un máster oficial o un certificado de idiomas en el cajón, basta con alegarlos. Lo que casi nunca recomiendo es matricularse en un máster únicamente por el punto: te come un año de energía para una fracción de lo que vale subir la nota del examen.

Si sigues una planificación anual como la que propongo en el plan realista de 12 meses, los méritos entran en el calendario, pero jamás en tu franja de máxima concentración.

El error de cada año: coleccionar puntos y descuidar el examen

Hay un perfil que se repite: llegar a marzo con cuatro cursos terminados y ni un solo supuesto práctico escrito contra reloj. Lo entiendo —un curso da sensación de avance medible y un tema a medio pulir, no—, pero las cuentas no salen. Con el baremo de 2025 en la mano, un curso de 30 horas rondaría 0,2 puntos de baremo: unas siete centésimas en la nota global. Subir un punto tu nota de oposición, en cambio, mueve la nota global casi siete décimas: diez veces más.

Recuerda además el orden del proceso: primero se aprueba, luego se barema. Y en caso de empate, en la convocatoria de 2025 el primer criterio de desempate era la mayor puntuación en la fase de oposición, antes que los méritos. Si quieres ver dónde se pierde de verdad la plaza, lee los errores que más penalizan los tribunales en AL: ninguno tiene que ver con el baremo.

La prioridad real: la nota de la oposición manda

En Andalucía no hay oposiciones de maestros/as en 2026: la convocatoria de este año dejó fuera al cuerpo de maestros/as, y las 100 plazas de AL aprobadas en la oferta de empleo público (Decreto 22/2026, BOJA de 16 de febrero de 2026) quedaron pendientes para la convocatoria de 2027. Tienes por delante un año entero de preparación; las fechas y previsiones las repaso en el artículo sobre la convocatoria de 2027.

Con ese horizonte, así ordenaría yo las prioridades:

  • Primero, la oposición: temario, supuestos, plan de apoyo anual y defensa. Ahí está la plaza.
  • Después, los méritos gratis: alegar lo que ya tienes —expediente, títulos, idiomas— no consume ni una hora de estudio.
  • Por último, la formación nueva: cursos homologados dosificados en las semanas flojas del plan, nunca sustituyendo al estudio.

El baremo es la guinda, y las guindas están muy bien… cuando hay tarta debajo. La tarta se hornea escribiendo temas, resolviendo supuestos y ensayando la defensa. Mi trabajo como preparadora es justo ese: que llegues al examen con la plaza al alcance por nota, no pendiente de las centésimas del baremo.

M Macu · Con voz propia
Maestra de Audición y Lenguaje y preparadora de oposiciones de AL en Andalucía.

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