Los errores que más penalizan los tribunales en AL (y cómo evitarlos)

Julio 2026 · 6 min de lectura

Cada convocatoria se repite la misma escena: gente que sabía muchísimo se queda sin plaza por errores de ejecución, no de conocimiento. Como preparadora corrijo temas, supuestos y defensas todo el año, y los fallos que más penalizan los tribunales de Audición y Lenguaje son casi siempre los mismos seis. Todos se pueden detectar y corregir meses antes del examen. Te cuento cómo los ve el tribunal y cómo evitarlos.

1. Citar normativa derogada

Es el error que antes se detecta y el que más credibilidad resta. Quien te corrige trabaja a diario con la normativa vigente: si tu tema o tu supuesto se apoyan en una orden derogada, lo ve en segundos, y el mensaje que recibe es demoledor: material heredado, estudiado sin criterio. La normativa andaluza ha cambiado mucho en los últimos años, y las referencias antiguas cantan.

Cómo evitarlo: construye tu propia lista de normativa —estatal y andaluza— y revísala cada vez que se publique algo nuevo en BOJA o BOE. Si estudias con material ajeno, verifica cada cita antes de memorizarla. Tienes la lista al día en la normativa que hay que citar en las oposiciones de AL en Andalucía.

Dos cambios recientes que conviene tener controlados en Andalucía: el Decreto 97/2015, de currículo de Primaria, fue sustituido por el Decreto 101/2023, y la Orden de 15 de enero de 2021, por la Orden de 30 de mayo de 2023. Y un matiz que delata material sin actualizar: la LOE sigue vigente, pero se cita «en su redacción dada por la LOMLOE».

2. Un tema que podría firmar cualquiera

El temario de AL tiene 25 temas y el tribunal sortea solo dos: tú desarrollas uno. La persona que te corrige leerá decenas de ejercicios sobre el mismo tema, uno detrás de otro. Un tema genérico —definiciones de manual, generalidades sobre atención a la diversidad y ni un solo ejemplo de intervención en lenguaje y comunicación— se hunde en el montón.

Cómo lo detecta el tribunal: párrafos que valdrían igual para PT o para Infantil, cero autores/as de referencia y ningún aterrizaje en lo que hace un maestro/a de AL en su aula. Cómo evitarlo: cierra cada epígrafe conectándolo con nuestra especialidad —qué implica para la evaluación del lenguaje, para la intervención, para la coordinación con el tutor/a— y ejemplifica con situaciones escolares concretas. No es solo intuición: según la rúbrica oficial del Cuerpo de Maestros de la última convocatoria, la de 2025, el desarrollo de los contenidos específicos concentraba 8,5 de los 10 puntos del tema, y se pedían al menos cinco citas normativas o bibliográficas.

La corrección, además, es anónima: un ejercicio con nombres, marcas o señales que puedan identificarte se invalida, igual que uno ilegible.

Y no son los únicos motivos de invalidación: en la convocatoria de 2025, el Anexo VIII contemplaba también la invalidación del tema por errores formales —no paginar, no consignar el número y el título del tema o usar folios distintos de los facilitados por el tribunal—. Según recogió la prensa, aquel año más de 1.000 ejercicios quedaron invalidados por motivos formales.

3. Un supuesto sin estructura ni evaluación

La convocatoria andaluza es clara con lo que pide la parte práctica. Según la Orden de 21 de febrero de 2025, el supuesto de AL se elige entre tres propuestos por el tribunal —pudiendo elegir el nivel del alumnado— y exige una intervención contextualizada, razonada y fundamentada en la normativa y el currículo andaluz, además de una propuesta didáctica y organizativa. Traducción: no basta con demostrar que sabes qué es una disfemia; hay que intervenir.

Cómo lo detecta el tribunal: respuestas que describen el caso estupendamente… y se quedan ahí. Sin fases, sin objetivos, sin coordinación con el tutor/a y la familia y, sobre todo, sin evaluación: una intervención que empieza sin plan y termina sin seguimiento. Cómo evitarlo: entrena una estructura fija hasta que te salga sola —análisis del caso, fundamentación, objetivos, intervención, coordinación, evaluación y seguimiento— y ciérrala siempre, aunque vayas justa de tiempo. La desgrano entera en cómo se resuelve un supuesto práctico de AL.

4. Un plan de apoyo fotocopiado (o fuera de formato)

En AL, la «programación didáctica» de la segunda prueba es un plan de apoyo anual referido a un grupo de alumnos/as de un centro de Infantil, de Primaria o de un centro específico de Educación Especial. Hay dos formas de estrellarse aquí.

La primera es de bulto: el formato. En la última convocatoria, máximo 50 páginas, letra tipo Times de 12 puntos sin comprimir, interlineado sencillo y un mínimo de 12 unidades didácticas numeradas en un índice, sin anexos. Incumplirlo no baja nota: invalida el documento y figuras como no presentada.

La segunda es más silenciosa: el plan clónico. Los tribunales ven cada año planes casi idénticos salidos de la misma plantilla, y lo notan sobre todo en la defensa: cuando preguntan por «tu» alumnado, el plan fotocopiado se desmorona. La convocatoria, además, exige que sea de elaboración propia. Cómo evitarlo: un contexto creíble y coherente del que nazca cada decisión —agrupamientos, sesiones, materiales, coordinación—. Te cuento cómo estructurarlo en el plan de apoyo anual de AL para la Prueba 2.

5. Una defensa leída y un reloj sin domar

La segunda prueba es oral: defiendes tu plan de apoyo en un máximo de 30 minutos y expones una unidad didáctica —elegida entre tres extraídas al azar y preparada en una hora de «encerrona», sin conexión con el exterior— en otros 30 como máximo, con un guion de una cara de DIN A5 y un máximo de 120 palabras que se entrega al tribunal. Ese guion está pensado precisamente para que no leas.

Cómo lo detecta el tribunal: mirada clavada en el papel, entonación plana, cero conexión con quien escucha. Es una paradoja cruel en AL: quien aspira a enseñar a comunicar no puede permitirse no comunicar. Y el reloj castiga en las dos direcciones: llegar al minuto 30 por la mitad o acabar en 12 dejando sensación de plan vacío. Ten presente que lo oral pesa: dentro de la parte A, el documento vale un 30% y la defensa un 70%.

La gestión del tiempo también es escrita: las dos partes de la primera prueba se hacen seguidas, sin interrupción, en un máximo de 4 horas y media, con 2 horas y cuarto como tope para el tema. Cómo evitarlo: ensaya en voz alta, con cronómetro y delante de alguien, muchas veces. Cómo montar la exposición, en la defensa oral en AL.

6. La ortografía: el único error con tarifa oficial

En Andalucía no hace falta especular con cuánto penaliza una falta: está publicado. El Anexo VII de la Orden de 21 de febrero de 2025 fija una escala para todas las partes de ambas pruebas: la primera falta resta 0,5 puntos; la segunda, 1 punto más (−1,5 acumulado); la tercera, otro punto (−2,5); la cuarta, 1,5 más (−4,0); y con la quinta se invalida el ejercicio. Las tildes cuentan como falta y la misma falta repetida cuenta una sola vez. Y no acaba en el papel: se aplica también a lo que escribas en la pizarra durante la defensa de la unidad didáctica.

💡 Cinco faltas de ortografía —tildes incluidas— invalidan el ejercicio en Andalucía. Es la penalización más barata de evitar de toda la oposición.

Cómo evitarlo: escribe a mano cuando entrenes (el corrector del ordenador lleva años escondiéndote tus faltas), repasa las reglas de acentuación en las que fallas y reserva siempre los últimos minutos del examen solo para revisar la ortografía. Ante una duda razonable, un sinónimo seguro vale más que una palabra brillante mal escrita.

La corrección externa: ver los errores antes que el tribunal

Todos estos errores tienen algo en común: quien los comete no los ve. Nadie cita normativa derogada a sabiendas, ni lee su defensa pensando que suena plana. Por eso el estudio en solitario tiene un techo: te falta el espejo.

La corrección externa hace exactamente eso: alguien con criterio lee tus temas, tus supuestos y tu plan, te escucha defender y te dice en octubre lo que el tribunal penalizaría en junio, cuando ya no hay remedio. Cada error de esta lista se corrige en semanas si se detecta a tiempo.

Y tiempo hay: en 2026 no hay oposiciones de Maestros en Andalucía y la próxima convocatoria de AL se espera para 2027. Si la preparas desde ya con corrección y simulacros, estos seis errores se quedarán en lo que deben ser: una lista de cosas que les pasan a otros/as.

M Macu · Con voz propia
Maestra de Audición y Lenguaje y preparadora de oposiciones de AL en Andalucía.

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