Qué hace una maestra de AL en un colegio público: así es el día a día

Julio 2026 · 6 min de lectura

Cuando digo que soy maestra de Audición y Lenguaje, la respuesta más habitual es: «ah, la logopeda del cole». Casi. Después de todos estos años en colegios públicos sé que la nuestra es una de las especialidades más desconocidas, a veces incluso dentro del propio claustro. Si te estás planteando opositar a AL —o simplemente quieres saber en qué consiste de verdad este trabajo—, aquí va mi día a día sin adornos.

Mi semana se monta en septiembre (y se rehace en octubre)

Cada curso empieza igual: la lista de alumnos/as que tienen reconocida la atención de AL, los horarios de todos los grupos del centro y una tarde larga cuadrando el puzle con la jefatura de estudios. Porque mi horario no es mío: depende de cuándo tiene Lengua cada grupo, de cuándo sale al apoyo cada alumno/a con la maestra de PT y de que un niño/a no pierda siempre la misma área por venir conmigo.

Y no decido yo libremente a quién atiendo: la prioridad viene marcada. Primero el alumnado con necesidades educativas especiales cuyo dictamen recoge la intervención de AL, y después el resto según los informes de evaluación psicopedagógica y las horas disponibles.

En octubre, cuando parece que todo encaja, llega un alumno/a nuevo con dictamen, o una revisión del EOE, y el puzle se vuelve a montar. Todos los cursos. Sin excepción.

Cómo son las sesiones: no hay dos iguales

Mi aula es pequeña, con un espejo, muchas imágenes y más juegos que libros. Por ella pasan, en sesiones individuales o en grupos muy reducidos, alumnos/as con perfiles muy distintos:

  • Habla: niños/as que no articulan bien determinados sonidos y a los que casi nadie entiende fuera de casa.
  • Lenguaje: alumnado con retraso del lenguaje o trastorno del desarrollo del lenguaje, que necesita trabajar vocabulario, morfosintaxis y comprensión.
  • Comunicación: alumnos/as con TEA o con discapacidad que se comunican con apoyos visuales o con sistemas aumentativos y alternativos, como los pictogramas.
  • Audición: alumnado con hipoacusia que necesita apoyo específico para acceder al lenguaje oral.

A eso se suma la prevención: en Infantil, buena parte de mi trabajo es estimulación del lenguaje oral y detección temprana. Cuanto antes se ve una dificultad, menos pesa después. Una sesión puede ser soplar, jugar delante del espejo, contar un cuento tres veces o construir frases con tarjetas. Desde fuera parece juego; por dentro, cada actividad tiene un objetivo escrito en un papel.

La coordinación: la parte que nadie imagina

Si algo he aprendido en estos años es que mi sesión, sola, no cambia nada. Lo que cambia las cosas es lo que pasa el resto de la semana. Por eso una parte enorme del trabajo es hablar:

  • Con los tutores/as: qué está trabajando el alumno/a conmigo, cómo apoyarlo en el aula y qué señales observar en clase.
  • Con la maestra de PT: compartimos alumnado y objetivos, cada una desde su especialidad. Si dudas entre las dos, aquí conté las diferencias reales entre PT y AL.
  • Con la orientadora del EOE: evaluaciones psicopedagógicas, revisiones, decisiones sobre la respuesta educativa de cada alumno/a.
  • Con las familias: explicar qué hacemos, dar pautas realistas para casa y, muchas veces, tranquilizar. Una familia que entiende el proceso empuja en la misma dirección; una familia angustiada necesita que la escuchen antes que una lista de deberes.
💡 La intervención que funciona no es la de mi aula: es la que continúa en el aula ordinaria y en casa. La coordinación no es un extra del trabajo de AL — es la mitad del trabajo.

Los papeles: lo que se escribe cuando los niños/as se van

La parte menos fotogénica. Cada alumno/a lleva detrás un programa específico con sus objetivos, una evaluación inicial, seguimientos a lo largo del curso y una evaluación final. A eso se suman los informes que comparto con la orientadora, las reuniones de equipo y el registro de todo ello en la plataforma de la Junta.

Si estás opositando, esto te sonará: no es casualidad que en Andalucía la programación que se defiende en AL sea un plan de apoyo anual, como fija la última convocatoria (Orden de 21 de febrero de 2025). Es, en versión de examen, lo que las maestras de AL hacemos cada septiembre. Te lo desgrané en el plan de apoyo anual de AL para la Prueba 2.

Lo mejor y lo más duro

Lo mejor no está en ningún documento oficial:

  • La primera frase inteligible de un niño/a al que solo entendía su madre.
  • El día que un alumno/a usa su comunicador para pedir algo por primera vez, y toda la clase lo celebra.
  • El vínculo. Trabajas con pocos alumnos/as, mucho tiempo, muy de cerca. Los ves crecer.

Y lo más duro también hay que contarlo: avances que se miden en meses y no en semanas; la sensación de no llegar a todos los que te gustaría; ser en muchos centros la única especialista de lo tuyo, sin nadie al lado con quien contrastar; y un trabajo que, como se hace en un aula pequeña y con pocos niños/as a la vez, a veces cuesta que se vea y se valore. Se aprende a convivir con ello, pero no te lo cuentan en la carrera.

¿Merece la pena? Y qué significa esto si opositas

Sí, merece la pena. Pocas especialidades te dejan ver de forma tan directa cómo tu trabajo cambia la vida escolar —y familiar— de un niño/a. Comunicarse es la base de todo lo demás: de aprender, de tener amigos, de estar bien.

Y si opositas, este día a día no es una curiosidad: es el examen. Los supuestos prácticos describen exactamente estas situaciones, y el tribunal distingue enseguida a quien responde desde la realidad del aula de quien recita teoría. Por eso insisto tanto en trabajar el supuesto práctico paso a paso pensando como una maestra de AL en ejercicio, no como una opositora.

La próxima oportunidad en Andalucía se espera para 2027, con 100 plazas de AL ya aprobadas en la oferta de empleo público de 2026 (Decreto 22/2026), a las que podrían sumarse las de la futura oferta de 2027. Tienes el detalle en todo lo que se sabe de las oposiciones de AL 2027. Una plaza no es solo estabilidad: es poder hacer este trabajo con calma, con continuidad y con voz propia.

M Macu · Con voz propia
Maestra de Audición y Lenguaje y preparadora de oposiciones de AL en Andalucía.

¿Te estás planteando opositar a AL?

Escríbeme y te cuento cómo trabajo: temario propio actualizado, supuestos prácticos y corrección personalizada.

Quiero información